IMPORTANCIA DE LA SALUD EMOCIONAL EN LA INFANCIA Y LAS POSIBLES HERIDAS/TRAUMAS EN ESTA ETAPA
La base fundamental para una buena salud emocional es una buena
autoestima abrazando tanto las luces (virtudes) como las sombras (“defectos")
de uno mismo, lo que conlleva un autoconocimiento al que ponemos poca
conciencia viviendo en piloto automático la mayor parte de nuestra vida. En el
caso de que nuestros padres hayan respetado nuestra esencia sin traspasarnos
sus miedos/traumas/heridas nuestra salud emocional será buena pero en la
mayoría de los casos no es así. Nuestros ascendientes (tatarabuelos,
bisabuelos, abuelos, padres…) han tenido unas experiencias que les han
provocado una visión de la vida muy subjetiva cargada de heridas/traumas
(abandonos, rechazos, injusticias…) que de manera inconsciente traspasan
transgeneracionalmente cargando a las siguientes generaciones de este sentir.
Alguna vertiente psicológica piensa que esta carga emocional queda grabada en
el código genético y que la única manera de liberarlas es hacer un profundo
proceso emocional terapéutico liberando esa carga. El proceso terapéutico
individual es diferente en cada persona y lo facilita que haya apertura e iniciativa
por parte de la propia persona. Cuando se hace por recomendación u obligación
del entorno es difícil que sea terapéutico. El terapeuta que interviene debe tener
muy en cuenta las características del paciente y respetar sus ritmos para que no
haya saturación/abandono del proceso. Las herramientas utilizadas por el
terapeuta son importantes pero es más importante que el terapeuta acompañe
con presencia,comprensión y amor/compasión.
A continuación voy a hablar de las principales heridas de la infancia que más marcan nuestra vidas y como poder sanarlas.
- Herida de rechazo: Trata sobre la sensación que tiene el niño de ser rechazado ,principalmente por sus padres, causado normalmente por alguna actitud/acción o característica del mismo infante ,haciéndole sentirse no merecedor de amor. En muchos casos sintiendo que tiene que hacer méritos para merecerlo. Llega incluso a renunciar a partes importantes de sí mismo generándole un conflicto interno por pensar que hay partes en él que no están bien (Ej: Comparaciones con sus hermanos o amigos que le hacen sentir inferior).
Posibles consecuencias de sufrir la herida de rechazo en la infancia: Baja autoestima, sentimiento de inadecuación y falta de valía, miedo al rechazo, dificultades de expresar emociones, dificultades para formar relaciones, miedo a la intimidad, dependencia emocional, dificultades para expresar necesidades/sentimientos, depresión, ansiedad crónica, trastornos de la personalidad, dificultades para poner límites, problemas de adicción y dificultades para alcanzar las metas.
- Herida de abandono: Se trata de la sensación de abandono que experimenta el niño,principalmente por los padres,no satisfaciendo algunas de sus necesidades básicas (cariño, atención, alimento, ropa…) o experimentando un abandono físico en algún lugar/momento tanto sea de manera intencionada como accidental (Ej: Que los padres se olviden de recoger al niño en la escuela).
Posibles consecuencias de sufrir herida de abandono en nuestra infancia: Baja autoestima, ansiedad y miedo en nuestras relaciones, dificultades para confiar, sentimiento de soledad y necesidad
de aislamiento, dificultades para tener relaciones sentimentales, dependencia emocional, miedo al abandono, depresión, trastornos de la personalidad, dificultades para poner límites, problemas de adicción y dificultades para alcanzar metas.
- Herida de humillación: Se trata de la sensación del niño de ser humillado/ridiculizado ,principalmente por los padres, enfrente de otra gente llevando a tener problemas de confianza con los demás. Esto le provoca un sentimiento de no ser valorado/amado pensando que hay algún problema en él que no le hace merecedor de amor (Ej: Reírse del niño delante de la gente por algún comentario o acción).
Posibles consecuencias de sufrir la herida de humillación en la infancia: Baja autoestima, sentimientos de vergüenza, miedo a la crítica, sentimiento de inadecuación y falta de valía, miedo al rechazo, dificultades de expresar emociones, dificultades para formar relaciones, miedo a la intimidad, dependencia emocional, dificultades para expresar necesidades/sentimientos, depresión, ansiedad crónica, trastornos de la personalidad, dificultades para poner límites, problemas de adicción y dificultades para alcanzar las metas.
- Herida de traición: Se trata de la sensación del niño de ser traicionado y/o engañado ,principalmente por los padres, que puede llevar a tener problemas de confianza y lealtad en las relaciones. Esto le provoca un sentimiento de no ser valorado/amado pensando que hay algún problema en él que no le hace merecedor de amor (Ej: Promesa por parte de los padres de guardarle un secreto al niño y no cumplirlo).
Posibles consecuencias de sufrir la herida de traición en la infancia: Dificultades para confiar, sentimientos de inseguridad, miedo a la traición, dificultades para expresar emociones, dificultades para formar relaciones, problemas de comunicación, celos y posesividad, depresión, ansiedad, trastornos de la personalidad, dificultades para poner límites, problemas de adicción y dificultades para alcanzar las metas.
- Herida de injusticia: Se trata de la sensación del niño de ser tratado injustamente o de manera desigual ,principalmente por los padres, llevándolo a problemas de autoestima y confianza en él mismo (Ej: Cuando los padres son más atentos/cariñosos con alguno de sus hermanos).
Posibles consecuencias de sufrir la herida de injusticia en la infancia: Sentimientos de injusticia, dificultades para confiar, dificultades para expresar emociones, dificultades para formar relaciones, problemas de comunicación, desconfianza, sensibilidad a la crítica, depresión ansiedad, trastornos de la personalidad, dificultades para establecer límites, problemas de adición y dificultades para alcanzar metas.
- Sanación de heridas/traumas: Para ello hay que poner conciencia en las situaciones o personas que le provocaron esa herida haciendo un trabajo introspectivo y de perdón hacia la misma persona/situación que lo generó. Es posible que la persona muestre una disonancia cognitiva que no le permita ir con facilidad a la raíz del trauma como sistema de autoprotección para no tocar el dolor que sufrió en aquel momento, por eso hay que tener paciencia y buscar la técnica adecuada para llegar a la raíz. El ejercicio de perdón tiene que ser genuino y si le sale rabia/tristeza primero habría que liberar esa emoción y así poder llegar al perdón sincero, es decir, no puede ser desde la mente sino desde el corazón .
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